Si el Madrid no ganó en Atenas es posible que no lo haga nunca. El Panathinaikos, sin Lessort, Nunn y Yurtseven, encaraba el partido tumefacto tras la amenaza de despido colectivo de su dueño, pero acabó tumbando a los blancos (2-81) con una canasta de Grant a dos segundos del final y una manita de los árbitros al no señalar una falta a Abalde cuando acariciaba el triunfo tras un parcial de 2-11 (75-78, a 30 segundos).

