“Lo más importante es la realidad”, advirtió Albert Riera. Fueron sus primeras enigmáticas palabras como entrenador del Eintracht de Frankfurt. “Conmigo los jugadores tendrán un entrenador honesto”, prosiguió, en perfecto inglés. “Esto es lo que soy y es lo que quieren ellos: las soluciones que requiera el partido en cada momento. Conmigo los jugadores sabrán todo lo que necesitan saber. Solo tendrán que hacerlo. ¡Ese es el punto! Y yo solo tendré que convencerles de que son los mejores, los más rápidos, los más guapos”.

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