El Bernabéu ha vuelto a recibir de uñas a sus jugadores. Nada más salir a calentar, la pitada de los aún pocos aficionados que estaban presentes media hora antes del comienzo del partido se ha hecho sentir. Unos pitos que volvieron a sonar cuando los futbolistas de Arbeloa se retiraron al vestuario. Luego, durante las alineaciones por megafonía, serían Vinicius y Bellingham los que centrarían nuevamente la bronca del Bernabéu, mucho más tibio con el resto de jugadores y con Arbeloa. Una nueva muestra de malestar de la afición tras lo acontecido en Lisboa ante el Benfica y que hace presagiar que el ambiente volverá a ser difícil en el Bernabéu.

