El combate del peso pesado entre Jarrell MillerKingsley Ibeh protagonizó la imagen más curiosa de la noche. El boxeador de Brooklyn sufrió un golpe tan perfecto que su peluquín se despegó de la cabeza. El peleador acabó el asalto con el pelo colgando y lo lanzó al público. Eso sí, perdió el pelo, pero no el combate, que lo ganó por decisión dividida. 

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