Habrá que esperar un par de meses todavía antes de saber para qué tipo de retos da el coche, pero si una cosa está clara es que Aston Martin ha ganado la primera carrera del año. Esta no da puntos y ni siquiera se televisa. De hecho, se ha celebrado en un circuito de Montmeló convertido esta semana en un fortín infranqueable, a prueba de periodistas y de curiosos, que se las han tenido que apañar para encontrar alguna colina elevada, a varios cientos de metros del Circuit, con tal de no ser desalojados por las autoridades. Todas esas medidas para alejar a los mirones no han hecho más que multiplicar exponencialmente la expectación de la primera toma de contacto de los bólidos que a principios de marzo se medirán en Melbourne, para el primer gran premio de esta revisada Fórmula 1.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *