Las árbitras de la nueva <strong>Liga F</strong> se han plantando. Han paralizado el inicio de la competición para que se atiendan sus demandas salariales. La <strong>Primera División</strong> femenina será por primera vez una liga profesional, y las colegiadas no quieren ser menos. En una primera propuestas, pedían a la <strong>LPFF (Liga Profesional de Fútbol Femenino) </strong><strong>21.000 euros por partido a repartir entre todo el conjunto árbitro</strong>, la misma cifra que en <strong>LaLiga Santander.

