Mi familia me llevaba a ver al Cádiz CF desde que era niño. Sobre todo, mi padre y mi tío. Cada cumpleaños o día de Reyes los regalos eran equipaciones y tartas en forma de camisetas o del estadio. Mi mujer, Melania, está un poco cansada de hacerme siempre los mismos obsequios, pero sigue cumpliendo mi deseo. Ahora ya tengo 29 años y la pasión se la vamos inculcando a mi hija. Ariana no ha cumplido todavía dos años y ya viene con nosotros a las concentraciones alrededor del Nuevo Mirandilla. No entra: es muy pequeña y muy nerviosa. El sentimiento lo lleva en la sangre igual que yo.

