Yo antes jugaba. Estaba en el equipo del instituto. Pero preferí la calle al equipo. Cuando salga, quiero volver a jugar. Quiero tomarme el fútbol en serio. Se puede estar en la calle y con el fútbol, ¿por qué no?» <strong>El chaval, de 18 años, es uno de los jóvenes que esta cumpliendo medidas judiciales en el centro Teresa De Calcuta, en Brea de Tajo, una población al sur de la Comunidad de Madrid</strong>. Si no fuera por un perímetro construido con fines disuasorios, el centro podría pasar perfectamente por un colegio mayor.

