El año comenzó con un crash para el equipo español de SailGP cuando el F50 Victoria capitaneado por Diego Botín rompió la cajuela de la orza y se quedó fuera, y cero puntos, del primer GP del año, en la Perth de Australia de la que todo el mundo está saliendo, pero continúa con un boom de futuro y optimismo al anunciar Toni Alquézar, CEO de Los Gallos, la continuidad del Gran Premio que se celebra en España. Del Atlántico al Mediterráneo. Del Cádiz anfitrión cuatro temporadas que se quedó pequeño a la Valencia ya veterana en grandes competiciones de vela, y anfitriona de la Copa del América de 2007 y 2010. De las tapas del Manteca, lomo de orza, chopitos, gambas, que le robaron el corazón y el estómago al CEO de SailGP, el neozelandés Russell Coutts, a la paella con cosas. O, en palabras de Diego Botín, que estrena bigotito, “de las olas largas, grandes, y la ausencia de marea de la bahía, a las olas de viento típicas del Mediterráneo, más cortas y más altas, y los vientos no son muy fuertes, ideales para los nuevos foils”.

