Fue una bronca de época en el Bernabéu, de las que marcan un punto de inflexión en la temporada, y en el futuro inmediato del equipo y del club. Habría que tirar muchos años hacia atrás para encontrar un levantamiento tan grande del estadio merengue contra los suyos. La pitada fue enorme en cuanto el equipo pisó el césped y el gran señalado sobre el campo fue Vinicius, con quien la gente se cebó sin descanso y lo apuntó como el gran responsable en el vestuario de la crisis del Madrid. Uno de esos episodios, con toda la furia del estadio cayendo sobre él, que probablemente marca la carrera de un futbolista en el Madrid.

