Xabi Alonso subió a la palestra blanca del Bernabéu con el gesto torcido y la mirada perdida, intentando encontrar cuanto antes el camino hacia una solución para un problema que no deja de crecer… pero no le alcanzaba para llegar a ella. «Todos estamos enfadados. No era el partido y el resultado que queríamos. Desde el inicio esa lesión de Militao nos ha hecho daño, nos ha costado recomponernos anímicamente y hemos ido ajustando cosas», confesó el tolosarra tras la derrota frente al Celta.

