<strong>Vinícius llegó con 18 años recién cumplidos al Real Madrid y pronto batió un récord. El de burlas, chistes, memes e intentos de humillación a su costa. Récord mundial</strong>. La campaña de acoso que tuvo que soportar fue tan descomunal que hoy, echando la vista atrás, da vergüenza ajena recordar hasta qué punto la gente pierde los papeles con el fútbol aunque haya un niño de por medio.<strong> Vinícius fallaba ocasiones y la gente se reía. Pero también se reía Vinícius, al que ni en los peores momentos abandonó esa sonrisa contagiosa. </strong>Quizás porque sabía que con la pelota en los pies tenía una capacidad de desequilibrio que además de él solo tienen un puñado de elegidos en todo el mundo. Aunque fallara.

