Destacar en un equipo en el que están Lamine Yamal, Pedri, Raphinha, Lewandowski, Joan García… es muy complicado, pero en el vestuario culé hay jugadores que sobresaldrían en cualquier otro equipo y que, pese a las dificultades y competencia, también brillan en el Barça. Es el caso de Gerard Martín. Discreto, serio y disciplinado se ha ganado a Hansi Flick por su polivalencia, profesionalidad y sacrificio. Culé de toda la vida, el defensa de Esplugues supo adaptarse al estilo del Barça, llegó al filial ya con 21 años, y a su exigencia. Conquistó al técnico alemán de inmediato. Su evolución y progresión en el Barcelona, temporada a temporada, ha sido excepcional.

