Que Lamine Yamal es uno de los mejores jugadores del mundo nadie lo duda. Es una realidad aplastante, y el menudo extremo culé lo confirma en casi cada encuentro. Pero había una faceta del fútbol en la que debía, según Hansi Flick, mejorar: la contención del juego del rival. Su apuesta era casi exclusivamente por la verticalidad y por los movimientos y acciones ofensivas y se sacrificaba poco en evitar la circulación del balón del contrario. Pero ha mejorado, y a lo grande. 

wf_cms.rss.read_more

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *