La NBA acaba de vivir un episodio inesperado, triste y desconcertante que demuestra que en el deporte profesional estadounidense no hay sentimientos y que el negocio están muy por encima de los sentimientos. Es lo que ha quedado de manifiesto al conocerse que Los Angeles Clippers acaban de despedir al veterano Chris Paul, que había anunciado su retirada al final de esta campaña, con alevosía y nocturnidad en plena gira de su equipo.

