El frío Montjuïc no es el Camp Nou. Y no lo es ni siquiera cuando la casa del Barcelona está en construcción. En la nueva-vieja casa del Barcelona, la afición se encargó de recordar a Messi, de alabar los regresos de Raphinha y Pedri, como también un parte del público mostró su descontento con el presidente Joan Laporta: “Queremos la grada de animación”, “Barça sí, Laporta no”. La alegría en la salida tras la trabajada victoria del equipo de Hansi Flick frente al Alavés contrastó con la amargura de miles de aficionados en su llegada al Camp Nou.

