No hay marcha atrás. Zeljko Obradovic deja el Partizán de Belgrado. Ni las manifestaciones públicas de apoyo por parte de una afición entregada ni la insistencia de la junta directiva del club para que reconsiderara su decisión de dimitir han surtido efecto. Fiel al valor de su palabra, como siempre en su carrera, el campeón de campeones, el entrenador más laureado de Europa con nueve títulos de la Euroliga, se va del club de su vida por los malos resultados deportivos y por su distanciamiento de un vestuario que siente que ya no le sigue. En el Partizán de Belgrado comenzó una carrera única en los banquillos, cuando de la noche a la mañana pasó de jugador a entrenador en 1991 para ganar ya en su primera temporada la Copa de Europa, y en el calor del hogar puede haber puesto punto final a su trayectoria. A los 65 años, después de 34 en la pizarra, el círculo se ha cerrado.

