Tras un año en ‘modo noria’, de altibajos, Primoz Roglic (Trbovlje, 1989) mantiene la ambición intacta. Habla en MARCA tranquilo de objetivos, de calendario, del peso de las derrotas que marcan una carrera y de la importancia de encontrar la felicidad dentro y fuera de la bicicleta. Con serenidad y una sonrisa, insiste en que ganar el Tour de Francia sigue siendo el horizonte que lo mueve aunque sigue teniendo en mente sacar la ‘manita’ en LaVuelta.

