Si hay una ciudad y afición que lleve hasta el extremo el nivel de intensidad de fidelidad y de pasión por su equipo, esa es Belgrado y la afición del Partizan. Las últimas horas han sido convulsas y calientes en el mítico equipo serbio, y es que tras la abultada derrota ante Panathinaikos (91-69) el pasado martes, su técnico, el mítico Zeljko Obradovic presentó su dimisión irrevocable.

