José María Giménez. El Comandante. El corazón de la defensa del Atlético. El tercer capitán. El hombre que, cuando está sano, vertebra la zaga rojiblanca. El que jamás pone paños calientes a los malos momentos. El que se echa de menos cuando las lesiones le golpean hasta perderse meses de competición. El que, en cualquier caso, siempre se levanta.

