Hay partidos que marcan un punto de inflexión, momentos en los que un jugador demuestra que su impacto no admite discusión. Frente al Olympiacos, Vinicius firmó una primera parte que obliga a Xabi Alonso a revisar el tablero. Su versión más agresiva, más determinante y más cercana a la que lo llevó a rozar el Balón de Oro volvió a irrumpir con fuerza. Una actuación que obliga a Xabi Alonso a replantear el estatus del brasileño en el equipo.

