
Que Rusia, con la bandera neutral de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), gane el oro del Mundial Femenino de Naciones sólo es la confirmación de un pronóstico claro. Pero sí es noticia, y de impacto, que su tercer tablero, Polina Shuválova, de 24 años, ausente de la superélite hasta ahora, se imponga en nueve partidas seguidas y haga tablas sin luchar en la última. Las rusas han podido competir como equipo gracias a un permiso especial del Comité Olímpico Internacional (COI). La plata fue para Azerbaiyán y el bronce para China (sin sus grandes estrellas).

