Cuenta el director de la fase final de la Copa Davis, Feliciano López, que le gusta lo que ha visto hasta ahora en Bolonia. “Las sensaciones son muy buenas. No esperábamos otra cosa, pero los equipos están contentos y todo está saliendo muy bien. Estamos contentos con lo que tenemos ahora”, dice el toledano, el máximo responsable de que durante estos días el engranaje funcione y la Davis ponga el lazo a la sexta edición celebrada desde que se produjera el giro revolucionario. Recuérdese, 2019, una antes y un después. Atrás quedaban 125 años de historia: llegó él, un futbolista, Gerard Piqué, y todo cambió. O no. Nuevo formato, efectivamente; retoques en el calendario, pero respetando más o menos el origen; un desenlace en forma de traca final. Nuevos atractivos. Sin embargo, algo falla.
ESPAÑA Y ALEMANIA, POR LA FINAL
España se enfrentará hoy con Alemania (12.00, Movistar+) en busca del pase a la final de de este domingo. El equipo dirigido por David Ferrer remontó en los cuartos a Chequia (2-1) y confía en que el buen hacer del bloque predomine otra vez.
En esta ocasión estará enfrente Alexander Zverev, que reapareció en la competición tras dos años de ausencia. El número tres del mundo colaboró en la victoria de los suyos el jueves, ante Argentina (2-1). Se medirá con él Jaume Munar, autor también de un punto en la primera cita.
El resumen histórico transmite que los alemanes mandan en los cruces con España: 7-10. El último se dio hace ya siete años, en 2018. Sobre superficia dura, la adversaria domina por 2-3.
Por otra parte, Italia accedió este viernes a su tercera final consecutiva tras vencer a Bélgica por 2-0, gracias a los triunfos de Matteo Berrettini (6-3 y 6-4 a Raphael Collignon) y Flavio Cobolli (6-3, 6-7(5) y 7-6(15) a Zizou Bergs).

