Hay momentos en la historia del deporte que marcan un antes y un después. Y lo que acaba de ocurrir en el Santiago Bernabéu es exactamente eso: un acto de ingeniería, ambición y visión de futuro que ha dejado al planeta entero sin palabras. El Hipogeo, la gran joya del coliseo blanco, no solo ha transformado la manera de entender un estadio; ha redefinido lo que puede llegar a ser un templo deportivo en pleno siglo XXI.

