Los partidos del BAXI Manresa son sinónimo de espectáculo. Lo suele poner Kaodirichi Nkemjika Akobundu Ehiogu, pívot nigeriano de 26 años y 2,08 metros. En la Liga Endesa -y probablemente en toda Europa-, nadie llega más alto que él. A su altura, añade una envergadura de 2,23 y una capacidad de salto que ronda el 1,20, algo impropio para alguien de su tamaño. Todo unido hace que sea capaz de tocar la parte superior del tablero. Sus vuelos para consumar mates o poner tapones bestiales levantan a la grada del Nou Congost y le convierten en el jugador más espectacular de la ACB.

