Lo del Getafe es digno de estudio. Cada victoria que consigue es un pequeño gran milagro obrado por José Bordalás y sus fieles guerreros. Un equipo que inicialmente estaba condenado a pelear por no descender está luchando por meterse en Europa. Se impuso al Girona en un partido muy trabajado que desatacó como otras muchas veces, a balón parado, aprovechando el guante que Luis Milla tiene en el pie y el instinto de depredador de sus hombres de ataque. Marcaron Mario Martín y Borja Mayoral. En el añadido recortó Stuani de penalti, pero cuando el Getafe se pone con ventaja es casi imposible revertir la situación.

