Xabi Alonso y Arbeloa lideraron la revolución en los banquillos que se produjo en verano en Valdebebas. Fueron las apuestas para sustituir a Ancelotti y Raúl, protagonistas de dos etapas largas y de gran impacto al frente del Real Madrid y del Castilla, respectivamente. El desafío era importante, pero meses después el club disfruta de la decisión tomada. Los resultados y las sensaciones en el día a día avalan el cambio. El primer equipo confirmó en el Clásico su inicio de temporada triunfal (12 victorias en 13 partidos), que lo sitúa líder destacado en la Liga, y el remodelado filial acumula cuatro victorias ligueras consecutivas, que lo sitúan en puestos de playoff de ascenso, lejos de la decimoctava posición que ocupaba la pasada temporada a estas alturas. «Son dos máquinas de trabajar», destacan en Valdebebas, más allá de la satisfacción generalizada que existe con ellos. Xabi y Arbeloa, dos amigos que ahora son reyes en el Madrid.

