Pese a que la Superliga se dio por muerta casi nada más anunciarse en abril de 2021, el preciso armazón jurídico del proyecto aún mantiene vivo el empeño del Real Madrid de forzar cambios en el panorama del fútbol europeo. Salvo el presidido por Florentino Pérez, no quedan clubes que respalden el proyecto en público de manera inequívoca. Sin embargo, sus exitosos movimientos en los juzgados tienen en tensión a la UEFA. Aleksander Ceferin, su presidente, ha aguantado su posición de no conceder nada al proyecto. Pero la Superliga y el Madrid preparan ahora sendas demandas contra el organismo europeo que suman alrededor de 4.500 millones de euros por “daños y perjuicios”. Creen que, bajo la sombra de esa suma, Ceferin estará más dispuesto a negociar “en serio”, según fuentes del proyecto.

