El mejor momento de El caso Figo (Netflix) ocurre cuando José Veiga (agente) y Paulo Futre (intermediario) empiezan a pensar que Figo no se irá al Madrid de ninguna manera, incluso cuando Florentino Pérez ya ha ganado las elecciones. Y tendrán que asumir (¿ellos dos?, ¿los tres?, ¿solo Veiga?) los 30 millones de euros de la cláusula incluida en el precontrato. Entran en pánico y se presentan en el hotel de Cerdeña en el que Figo pasa las vacaciones con su mujer y su hija; a las nueve de la mañana Veiga llama desde el vestíbulo y Figo dice: “¿Pero estos qué hacen aquí?”. Y, al irse a la playa por la tarde con su familia, los dos les siguen de traje y echándose la corbata al hombro.

