Los aficionados al ajedrez de alto nivel técnico suelen ser casi unánimes al asegurar que su dedicación intensa al deporte mental les ha sido muy útil en sus profesiones, sobre todo cuando estas implican un pensamiento científico o una frecuente toma de decisiones complejas, rápidas y bajo presión. En el caso del compositor kazajo Alexánder Kazántsev (1906-2002) es muy probable que esa conexión funcionase también en la dirección opuesta: fue un conocido escritor de ciencia ficción y un experto en ufología (estudio de ovnis), lo que sin duda le ayudó mucho para pensar fuera de la caja (contra corriente, de manera poco intuitiva) cuando se dedicaba a componer estudios de ajedrez.

