El Madrid suma una docena de partidos esta temporada y la mitad han sido contra equipos cerrados. Lo que el lenguaje moderno del fútbol ha bautizado como “bloques bajos”. Después del Getafe, le tocó la vieja Juve, un equipo en problemas (cinco empates y dos derrotas recientes, incluida la de este miércoles), cuya heráldica obligó a los blancos a una intensa tarea de demolición (27 tiros y 14 saques de esquina) que solo rompió Jude Bellingham, con la mejor acción de su repertorio, surgiendo desde atrás.

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