La Policía Nacional ha detenido a siete ultras por incidentes violentos en la previa al partido entre el Real Oviedo y el CD Mirandés del final de temporada pasada, uno de los cuales (Oviedo) acabaría subiendo. Los arrestados están acusados de delitos de desórdenes públicos y atentado contra agente de la autoridad. Asimismo han sido identificados otros tres individuos que junto a los otros siete han sido propuestos para sanción por la Ley 19/2007 contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte. Cuatro de los detenidos pertenecen a facciones radicales del conjunto asturiano, apoyados por otros dos ultras del Real Valladolid y uno de origen madrileño. El grupo intentó apartar vallas de seguridad y golpeó y arrojó botellas de vidrio y objetos contundentes, entre golpes, a los agentes, dos de los cuales salieron heridos.

