El primer gol del partido de España ante Bulgaria costaba en llegar. La pasarela de oportunidades que estaban teniendo los de De la Fuente, terminaban siendo resueltas por Vutsov con paradas de todo tipo. Hasta quince disparos a puerta por ninguno de los búlgaros a la media hora de juego. El aplastante dominio también se dejaba ver en los pases. 350 a 53 pases de una y otra selección, pero el gol se resistió hasta el minuto 35, momento en el que Mikel Merino supo aprovechar un perfecto pase de Pedri (exhibición en la primera mitad) a Le Normand (segundo partido seguido dando un gol a los que visten como él), que el rojiblanco decidió asistir para que el del Arsenal eligiera la mejor opción, que no fue otra que la de rematar de cabeza para terminar con el injusto empate a cero del marcador.

