Ver cómo los grandes clubes europeos respondían uno tras otro con un cortés «No, gracias» cuando CR7 ha ido llamando a sus puertas de forma desesperada para ofrecer sus servicios producía una sensación agridulce, cercana a la compasión. Verdaderamente <strong>no ha sido un espectáculo edificante comprobar hasta dónde es capaz de llegar uno de los futbolistas más grandes de todos los tiempos con tal de jugar unos cuantos partidos de Champions más que le ayuden a engordar sus estadísticas personales.</strong> Para conseguir su objetivo no le importó ningunear al Manchester United, uno de los clubes más especiales de su carrera y donde dio el salto a la elite mundial y al Real Madrid. Pero a nadie puede sorprenderle esto porque <strong>Cristiano siempre fue así: él por encima de todo y de todos</strong>.

