“¡Venga, va, cuatro puntos sólidos ahora, ¿eh? ¡Va, va, Charlie! ¡Sigue igual, activo! ¡Búscalo ahora en el peloteo! Tienes que estar duro ahora, ¿eh?”.
SERENA WILLIAMS EN LA SOMBRA
Detrás de la aplicación de la norma en la WTA hay un nombre, el de Serena Williams. En 2018, durante la final que la estadounidense disputó en Nueva York contra Naomi Osaka, el juez Carlos Ramos interceptó a su entonces técnico, Patrick Mouratoglou, dándole instrucciones. El portugués actuó en consecuencia –con un warning (advertencia)– y la tenista lo negó.
Las cámaras de televisión recogieron el instante en el que el preparador le ofrecía claramente indicaciones a su jugadora. Sin embargo, Williams se mantuvo en sus trece: “No me estaban ayudando. Si miro a mi banquillo y me dicen: ‘¡Vamos, bien hecho!’, yo no sé qué hacer”, expuso; “No sé de qué habla Patrick. No tenemos signos ni los hemos usado nunca. Le he mandado un mensaje para que me lo explique…”.
Para evitar episodios similares u otras polémicas, la WTA activó la regla en 2020 en los torneos WTA Tour; es decir, todos menos los cuatro grandes.

