Xabi Alonso tuvo prisa por irse del Metropolitano después de una tarde espantosa para el Madrid. El nuevo técnico blanco, eso sí, no escurrió el bulto y asumió el encuentro desastroso de su equipo y que el correctivo le obliga a un ejercicio profundo de autocrítica. Primera cita de colmillo de la temporada y un revolcón de los que dejan huella para los merengues. “No hay excusas, nos ha faltado una marcha. Fue una derrota merecida y hay que ser críticos con nosotros mismos. Nos han penalizado merecidamente”, reconoció el vasco en una comparecencia que trató de ser todo un acto de contrición.

