Las últimas horas del mercado de fichajes son lo más parecido a jugar al clásico <strong>’hundir la flota'</strong>. Los clubes posicionan sus barcos (futbolistas en venta), esperan al contrincante (ofertas) y empiezan a realizar sus movimientos (fichajes) para tratar de reforzarse de la mejor manera posible. <strong>Una intensa batalla naval en la que varios equipos han ‘escondido’ tan bien sus acorazados… que todavía no han conseguido darles salida</strong>. Además, las constantes respuestas de «agua», cada vez que se toca la puerta de un rival, provocan que <strong>los aficionados vivan al borde de un ataque de nervios</strong> durante las últimas operaciones de sus equipos.

