Los atletas son gente de fe, adónde irían si no creyeran. ¿Quién les daría certezas en este mundo tan voluble? ¿A qué se agarrarían? Los hay de psicólogo, los hay de conjuros oscuros, los hay de velas a la virgen o de rezos en monasterios, de estampitas, de datos de prueba de esfuerzo, de amistad inquebrantable, de amor, de palabras de fisiólogo, de chistes de mánagers, de consejos de Grok, de big data seria, chips, GPS, pulsómetros, potenciómetros, tecnología, zapatillas y plantillas inteligentes.

