“¿Gout Gout?”. Jaël Bestué pone cara de confusión ante la pregunta por el joven fenómeno, un chico australiano de 17 años que ya ha corrido más rápido que Usain Bolt a esa edad. La catalana se queda un par de segundos en silencio, sin saber qué decir. “¿Qué ha hecho? Es que yo vivo un poco empanada…”. La plusmarquista española ha llegado a la zona mixta sonriente, pisando descalza la alfombra de césped artificial, después de superar las eliminatorias de los 200 metros (tercera con 22,74s). Y ahí se descubre, todo inocencia y simpatía, como una de las pocas personas del Mundial que no se ha enterado de la fama repentina del chaval que, un rato después, pasa también a semifinales del 200m después de entrar tercero (20,23s) en la quinta serie, dominada por Bryan Levell.

