El Alavés asaltó la Catedral con una jugada afortunada pero mucho trabajo por detrás. El mismo que se ha hecho por los despachos del club, que después de un par de temporadas al borde del abismo, decidió montar un equipo sólido. Le está dando forma Chacho Coudet, y de momento con más solvencia que sufrimiento. Enfurruñados en Bilbao por la situación de Nico Williams, de baja tras el paso por la selección, pese a la recomendación de los médicos de tener precaución con sus molestias, algo que comparte, pese a sus diferencias, el Athletic con el Barça, aunque sin hacerlo público, salieron los rojiblancos con la intención de conseguir algo que no habían logrado en toda la historia de la Liga, ganar los cuatro primeros partidos del campeonato. Al final el empeño se quedó en la intención y los bilbaínos se descuelgan del Real Madrid, líder en soledad.

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