La organización de la Vuelta a España ha decidido recortar cinco kilómetros la última etapa que se disputará este domingo entre Alalpardo y Madrid alegando “motivos de circulación”. “Solo ha habido un pequeño cambio en el recorrido previo al circuito final de la última etapa de la Vuelta a España, eliminando el paso por Aravaca, lo que reduce en unos cinco kilómetros la etapa”, dice un comunicado de la Vuelta. La decisión se debe a “motivos de tráfico, para evitar pasar por la A6”, según fuentes de la Vuelta. Fuentes de la organización han explicado a EL PAÍS, por otro lado, que al tomado la decisión de evitar ese paso por Aravaca al haber pedido a última hora un patrocinio que tenían cerrado. Lo que des desconoce son los motivos por los que el supuesto patrocinador ha decidido desvincularse de la competición.

