“Nadie quiere jugar contra Grecia, pero será mi destino”. Lo sabía Ergin Ataman (Estambul, 59 años), el seleccionador de Turquía y a la vez entrenador del Panathinaikos. Los dos países se cruzan este viernes (20.00, Teledeporte) en las semifinales del Eurobasket -Alemania y Finlandia disputan el otro cruce a las 16.00- y el volcánico Ataman vivirá otro día en el ojo del huracán. Amado u odiado, el técnico no deja indiferente a nadie por sus formas en el banquillo, sus palabras y sus éxitos. La cita en Riga, en el fragor de dos aficiones tan pasionales como la turca y la griega, promete ser una gran batalla entre la Grecia de Giannis Antetokounmpo y la Turquía de Alperen Sengün.

