Álex Márquez tenía la victoria bien atada este sábado cuando se fue inexplicablemente al suelo en la curva 10, sonoro el lamento de la afición en Montmeló. Había dominado de cabo a rabo la jornada, con una ‘pole position’ de récord y un ritmo inalcanzable incluso para el caníbal de MotoGP, su hermano mayor. Si el público se llevó un chasco por la caída del piloto del Gresini, muy querido dentro y fuera del ‘paddock’, Marc Márquez tampoco quiso celebrar demasiado un triunfo que no hubiera alcanzado él solo y que le acerca todavía más a la primera bola de partido la próxima semana. Si mantiene o amplía su actual diferencia de 187 puntos en el certamen este domingo, podría levantar su noveno título la próxima semana en casa de Valentino Rossi.

