Nació en Montreal en 1958, hijo de Marcel Adams, un superviviente del Holocausto que levantó un imperio inmobiliario en Canadá bajo el nombre de Iberville Developments. A la sombra de ese legado, Sylvan Adams creció con la doble herencia de los negocios y el sionismo militante. Hoy, con una fortuna estimada en unos 2.800 millones de dólares, se ha convertido en una de las personalidades más influyentes y polémicas de Israel.

