El Open de EE UU de tenis ha sido escenario de una historia con final feliz que deja en mal lugar a un empresario y en mejor posición al tenista polaco Kamil Majchrzak. Tras su victoria el pasado jueves sobre el ruso Karen Khachanov, Majchrzak se acercó al público para firmar las típicas pelotas gigantes, gorras, camisetas o lo que le pongan al alcance de su rotulador. En ese momento, mientras firmaba, el tenista ofreció su gorra a un niño que tenía delante, pero un adulto que estaba al lado del niño se adelantó y cogió la prenda con mano rápida. Ignorando la reclamación, mano extendida, del niño, llamado Brock, el hombre guardó la gorra en una bolsa que le tendía una mujer. Majchrzak, distraído, apenas se da cuenta de quién coge la gorra y sigue a lo suyo.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *