La realidad impera en la Fórmula 1. Que la ilusión se desató en el Gran Premio de los Países Bajos es una realidad, pero la sesión que de verdad deja a cada uno en su sitio, la de clasificación, fue un jarro de agua fría para Fernando Alonso y Carlos Sainz. Sí que brillaron, pues saldrá 9º el ’55’ y 10º el bicampeón, pero no ocurrió un campanazo que no llegó en una pista donde la temperatura subió y las cosas volvieron, más o menos, a su sitio. Y son las de McLaren al mando, Piastri pole y Verstappen ‘chinchando’ en una carrera que merecerá la pena.

