Con una lluvia torrencial sobre sus cabezas, con más de 450 millones sobre el campo y ante un Cuarta división, el Manchester United completó uno de los mayores bochornos de su historia. El conjunto de Rúben Amorim cayó en los penaltis -después de que al final del encuentro se llegase con empate a dos- ante el Grimsby Town, de League Two, y se queda fuera de la Copa de la Liga.

