Carlo Ancelotti regresó de nuevo a la fórmula de distribución de esfuerzos que acuñó la temporada pasada como 60 minutos de calidad, 30 minutos de energía. Sin llegar a la barrera de la hora de juego, el Real Madrid boqueaba contra un Espanyol corajudo que había empatado justo antes del descanso y sostuvo el puslo desactivando a los blancos en el primer tramo de la segunda parte. Entonces el italiano hizo su movimiento: “El ataque era bastante lento. No fuimos capaces de hacer buenas transiciones. Ellos se posicionaban bien defensivamente y por esto he decidido cambiar la intensidad del partido”, explicó.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *