Pablo Carreño (Gijón, 34 años) acaba de alcanzar la segunda estación del US Open al derrotar a Pablo Llamas pero, quién lo diría, no termina de creérselo. No lo saborea. “No lo disfruto como debería”, concede. Le tiembla ligeramente la voz y se expresa sorprendido, con dudas, como si hubiera descubierto la victoria. Es un Carreño completamente diferente al de hace no demasiado, a ese competidor de colmillos largos que llegó a figurar en el décimo puesto del circuito y que logró irrumpir en las semifinales del torneo neoyorquino. Después ganó un bronce olímpico y un Masters 1000, pero el codo le planteó más tarde una encrucijada: quirófano, descenso en el ranking —llegó a caer al puesto 1.052— y, ahora, el espinoso camino de retorno por el que transita. Conversa como el 137º del mundo.
VICTORIAS DE MUNAR Y BUCSA
“Lo disfruté, y creo que lo hice bastante bien”, se despide Petra Kvitova, a la que se recordará por su doble triunfo en Wimbledon (2011 y 2014) y por dejar una amable huella en el vestuario, reconocida en varias ocasiones por su buen comportamiento.
La derrota de la checa (35 años) en la primera ronda ante Diane Perry significa su adiós al torneo (6-1 y 6-0, en 52 minutos) y a su deporte, después de una prolífica carrera que cierra con 31 títulos; tres de ellos, en la Caja Mágica de Madrid.
Coincide su marcha con la de la francesa Caroline Garcia (6-4, 4-6 y 6-3 para Camila Rakhimova) y con el avance de la cántabra Cristina Bucsa, que se medirá con Alexandra Eala tras batir a Claire Liu (6-2 y 6-1). También progresó Jaume Munar. El mallorquín (6-0, 6-3, 5-7 y 6-2 a Jaime Faria) no sorteaba el estreno neoyorquino desde 2018 y se encontrará con Damir Dzumhur o Gabriel Diallo.
La sorpresa del día la protagonizó Madison Keys, al caer ante Renata Zarazua. La estadounidense cedió por 6-7(10), 7-6(3) y 7-5. El público local también lamentó la salida de Venus Williams, de 45 años y apeada por Karolina Muchova (6-3, 2-6 y 6-1).

