El Valencia ofreció una muy mala imagen en la primera parte del partido contra Osasuna en El Sadar. Además de estar a merced de su rival, encajó un gol en el minuto 9, obra de Budimir, tras un desajuste defensivo. El equipo, además, sufrió un duro golpe en el minuto 21 con la expulsión por roja directa de su capitán, José Luis Gayá, que cometió un grave error en un intente de despeje con todo a favor. El lateral izquierdo golpeó antes el balón con el pie de apoyo, lo que daba ventaja a Víctor Muñoz que llegaba en carrera. En su intento por rectificar, el defensa valenciano derribó al jugador osasunista. Resultado de la acción: roja directa.

